lunes, 16 de abril de 2012

EL BRILLO DE TUS OJOS

Ayer tarde, me enamoré. Así como me enamoro yo. De lo mucho que pongo en ti. De la poquita base que tu me das. Para enamorarse solo hay que querer. Para formar una pareja enamorada hacen falta muchas más cosas. Cosas mas bien escasas en estos tiempos, pero eso es demasiado denso y desesperanzado para que sea el motivo del volver a escribir. Hoy, ahora, brilla el sol y yo sigo suspirando por tus ojos. 

Tus ojos verdes en contraste con tu piel morena. Tu barba entrecana que ya señala tus años que son más que los mios, y se agradece. Me enamoré de tu mirada y de tu silencio. A veces no hay que decir nada, o mejor, hay que aprender a decirlo de otra manera, que las palabras de amor están muy gastadas. 

Me enamoré de la sensualidad de ese río inmenso. Me enamoré de los olores y de los colores. De la bulliciosa ciudad que nos arropaba y que no se si llegaré a conocer. Que el mundo está como esta, que no es nada bien. Me enamoré del amor que se sabe inconveniente e inoportuno pero aún así es. Una historia que no es tal, solo es la historia de lo que en ella ponemos, de lo que pudo ser y no fue y aún así valió la pena. Me enamoré del misterio, del amor que está de vuelta, del amor compartido y sentido aunque eso no cambie en nada el curso de la vida que llevamos antes. Algo así como Los Puentes de Madison pero en versión oriental o mejor, a caballo entre dos mundos. definitivamente tu piel no era de este lado del mar.


El amor y el deseo son siempre necesarios y pueden reposar en muchas cosas pero se agradece que reposen en alguien. Alguien que te mueve por dentro, que haga que nos lata el corazón más fuerte, que se nos erice la piel. Que tu me roces y yo tiemble, que yo te mire y tu me contestes. Aunque nos separen mil kilómetros, mil momentos, mil personas, diez mil sujetos, allí donde estés; que sepas que te  echo de menos.

Cada momento tiene un lugar. Será eso, el necesario camino de encontrar nuestro lugar en el mundo.

domingo, 8 de abril de 2012

RAYOS...

Rayos de sol sí, han llegado.Por fin han subido lo suficiente en el horizonte camino de su ocaso. Han superado la pared de ladrillos que ocupa mi sur y esta tarde me he sentado en el balcón a sentirlos en el supremo silencio que inundaba hoy nuestra casa y nuestro patio. La lluvia se lo ha llevado todo, también el ruido.


Estos días de mucha lluvia también han sido días de mucho dormir. Primero, por que era posible; segundo, porque igual si hacen su efecto los litros de cafeína que bebía y al cambiar el hábito a descafeinado, ya se nota. Con esta tensión tan baja no sé cómo nos mantenemos en pie. Tercero, el medicamento que tomo para este catarro indeciso, incubado en complacencia con la bella H.

Digamos entonces que enfrentamos la semana "recuperadas" en este mes de abril de semanas raras y perezosas, donde ninguna lo es al 100%...cumpleaños, semana santa, lunes de aguas, día de la Comunidad y Día del Libro...


Días de compañía de soledades, de los afectos ciertos, de los que cuidan. Como nada hemos hecho nada tenemos que contar porque al final es la exposición a las cosas que nos tocan la que nos revoluciona cabeza y corazón. Y si no, ya lo verás.

sábado, 7 de abril de 2012

AMIGOS Y REGALOS

Alguien que me quiere bien me ha regalado esto por mi cumpleaños...

Mi par de intentos previos se quedaron atrapados en un vértigo que aún no alcanzo a descifrar. Comparto con facilidad intimidades y devaneos varios. No sé donde está el motivo por el que me detengo ante el hecho concreto de escribir un blog.

Cuando escribo, siempre lo hago hablándole a alguien, y tengo la sensación de que al hacerlo aquí, es probable que nadie me escuche, si yo no le invito a que lo haga y es una invitación menos sutil y menos acompañada que la que ofrece un mail en un buzón particular...

Cuando hace veinte años llegué a este país le grababa cintas a mis amigos para contarles todo lo que estaba viviendo. Al mismo tiempo fui la primera de ellos que uso el email, por la necesidad y el placer de encontrarme de alguna manera con un hombre del que me había enamorado, como casi siempre a destiempo. Un hombre que se fue de mi vida hace veinte años pero que sigue estando en mi lista de amigos de eso que ahora nos permite vernos: el facebook...

Esos mismos amigos a los que hace veinte años grababa cintas de cassette me preguntan hoy si tengo algún teléfono de ultima generación. Quieren que hablemos de forma simultanea e inmediata  desde los tres países que hoy nos acogen. Por ahora no lo necesito. La inmediatez es algo que he aprendido a ir desechando de mis necesidades . Ellos están en ello. Ellos son mi pandilla de los quince. La del colegio.

Hace unos días me escribía otra amiga, nos escribía. Anda preocupada por algo que le sucede a su hija. Pedía opiniones a las cuatro mujeres que, desde tres países distintos, desde tres visiones muy distintas de la maternidad, podíamos decirle algo desde la psicología. Y ayer, otra de ellas recordaba nuestros viajes de soltería e independencia. Los mares que nos acogieron cuando todo era un derroche de vida. Hace muchos años que no estamos juntas físicamente, casi veinte. La vida en distintos momentos nos ha juntado a pares y esos encuentros han sido hermosos. Como hermosa e intensa fue la vida compartida. Son mi pandilla de los veinte. La de la Universidad.

Su dispersión por el mundo mitiga mi añoranza por Venezuela. Allí sólo están parte de mis afectos. Para estar con el resto tendría que viajar buena parte de América Latina y de Europa. Elegí ser inmigrante sin conciencia de ello. En todos los lugares siempre he tenido afectos que han hecho menos dolorosa la ausencia de los que dejaba. Gracias José por cuidarme el alma...ya veremos de qué es este blog, o de quien...porque lo de Iruene  "Dios maligno con forma de enorme perro lanudo" en la Mitología Guanche, me lo voy a pensar...